
No sé por qué a veces nos ponemos barreras... Me las estoy poniendo sin querer, sin desearlo. Es algo que no puedo evitar.
Ya han pasado meses, y sin embargo es como si no hubiera pasado el tiempo. La intensidad de grandes momentos han dejado mella dentro de mí. Todavía tengo la espina clavada y, lo peor de todo, es que no me la puedo quitar. Lo intento, pero por más que lo intento, no lo consigo. Y entonces me atormento.
Quizás algún día, en algún lugar... Quizás...
No quiero revivir historias pasadas, no quiero revivir viejas pasiones, no quiero evocar recuerdos semiolvidados, y sin embargo, lo hago, muy a mi pesar. Anoche me inundó de nuevo la nostalgia. Ayer volví a vivir momentos del pasado, ayer volví a sufrir.
No estoy triste, ni contenta. No siento nada. Los sentimientos quedaron atrás. Ahora siento el vacío. Por lo que se fue, por lo que vendrá. A veces no sé quién rige los hilos de mi vida... Y ahora sólo me queda el silencio. Aunque en el silencio haya tesoros enterrados :)
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