
Hay un dicho que cuenta que donde se te cierra una puerta, se te abren veinte. Hay otro que dice “sonríe siempre porque no sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa”...
Lo que me ha pasado en los últimos meses es digno de recordar, digno de mención y, sobre todo, esa persona es digna de que le dé las gracias, sobre todo por hacerme sonreír. Pues siempre, siempre hay que sonreír.
Y lo digo por lo que me ha pasado últimamente, ya que a pesar de estar triste hubo una persona capaz de llamar mi atención tanto como para que haya llegado un punto en que le admire.
El pasado, pasado está. No volverá, por mucho que lo deseemos. No sirve de nada llorar.
A lo largo de nuestro camino iremos conociendo a muchas personas. Unas nos deslumbrarán con palabras, otras se mostrarán tal cual, vendrán los misteriosos, los misóginos, los duendes; los zumbados, los salidos, los descerebrados; los mentirosos, los faltones, los prepotentes...
Sólo aquellos que vienen con la sinceridad en la mano, aquellos que te dejan el hombro para llorar, aquellos que estarán a tu lado, aunque no te conozcan... son los que realmente merezcan la pena.
Va por ti, por darme un voto de confianza, sin conocerme :*
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