
Me despierto entre las sombras de la noche... una noche más. Ya van 10, 15, no lo sé... He perdido la cuenta.
Me mezclo con los monstruos nocturnos que me arrastran a mundos a los que no quiero ir. Soy otro fantasma más que vive momentos que no quiere vivir. Descubro luchas de seres que me hacen sufrir.
Las horas pasan lentamente. Miro al oscuro techo de mi habitación, pero mi mirada se clava en el vacío, en algún lugar remoto donde jamás he estado antes. Pasan las horas y sigo así, sin poder dormir.
El silencio me atormenta. Mi cabeza se pone a pensar rápidamente, se agolpan en ella imágenes de todo tipo. Empieza la cuenta atrás...
La soledad termina apoderándose de mí. Me abrazo, me pongo en posición fetal y una lágrima lucha por salir. Caerá en el olvido, pero en ese momento no quiero que vea la luz. Termina cayendo sobre las sábanas arrugadas.
Pasan las horas... Veo amanecer. Y sigo sin pegar ojo. Y entonces lucho con todas mis fuerzas contra esos seres interiores que se apoderan de mí en las noches en vela. A duras penas... cierro los ojos...
1 comentario:
Te comprendo perfectamente, yo llevo unos dias asi, y no puedo parar de pensar en ella...
Cuando la soledad se apodera de ti, lo mejor que puedes hacer es luchar contra ella, porque siempre hay alguien maravilloso que arroja un rayo de luz al que aferrarse.
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