No creo que tarde mucho en ir a dormir. Tengo la cabeza cargada del catarro, tanto que me duele un poco la cabeza. Algo poco alarmante, porque si tuviera que elegir estar en un lugar y con una persona, iría allí sin pensarlo dos veces. El lugar sería un claro entre árboles, para mirar las estrellas, y la compañía... un ángel.
Le echo de menos, como siempre que no me cruzo con él.
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