No acababa de sentarme a comer cuando ha sonado el teléfono de casa. Era el técnico de Movistar, técnico que solicité ayer después de varias llamadas. A la sexta conseguí que accedieran a enviarme un técnico y a que me cambiaran el router wifi. El caso es que me caigo de internet cada cinco minutos y tengo que resetear el router cada vez.
Me dice: "En diez minutos estoy ahí". Y yo: "Dame media hora porque acabo de sentarme a comer". Ha accedido. Ya pasa de la media hora y, para mí, que se ha perdido por mi pueblo. Espero que no tarde mucho porque, en principio, tengo intención de ir a las cinco a un entierro (la abuela de dos amigas). En mi pueblo sólo hay entierros. El caso es que acabo de quedarme sola en casa, porque mis padres también han tenido que irse (a otro entierro, pero en otra población).
Eso quiere decir que quizás no pueda conectarme a internet en un rato, y también que no podré echarme la siesta.
Hoy no me he cruzado con él. Seguro que estaba guapo.
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