Es reconfortante abrir los ojos al día y que sea su imagen lo primero que veas. Su imagen angelical, adorable, perfecta.
No me sorprende imaginarle durmiendo a mi lado, acariciándole el rostro y lo que me costaría levantarme entonces.
Imaginar abrazarle mientras duerme, despedirme con un beso, susurrándole un 'te quiero'.
Quizás le busque hoy, que me falta algo muy grande cuando no me cruzo con él.
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