viernes, marzo 25, 2011

La magia del viernes


A las once y media he salido a la calle para hacer unas gestiones. ¡Cuál ha sido mi sorpresa al encontrarme con su rostro angelical! He mirado el reloj, porque creía que eran las diez. Lo que ha ocurrido es que he vuelto a por el bolso, me han dado lo que he ido a recoger y he buscado de nuevo sus ojos.
Estaba guapísimo, como un ángel.

Luego ha aparecido el niño. Ese niño y la persona que le acompañaba. Me hubiera gustado observar qué hubiera hecho él con el niño, pero andaba con prisas esta mañana.

Un poco antes de las tres, me ha sorprendido que su coche aún estuviera. Aunque iba con mi hermano, he mirado de refilón hacia el fondo de la calle, por si aparecía él.

Hoy es un día lleno de magia.

Estaba guapo, guapísimo.

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