
Al encontrarme de nuevo con ese perfil he recordado un día muy lejano. Una noche de luna de plata, cuyos rayos lanzaban reflejos de plata en su rostro. Una noche en la que me aprendí de memoria sus rasgos perfectos, en la que me dejé seducir por esa voz tan sensual. Si pudiera rebobinar lo pararía en ese momento y también le besaría en ese instante.
Tanta dulzura...
Le he visto de lejos, pero seguro que está guapísimo. Hoy es una de esas tardes que no me importaría caminar con él bajo la lluvia y sin paraguas. Y besarle en cada rincón.
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