
"Si la única oración que dijeras en la vida fuera 'gracias', con ello bastaría". (Maestro Eckhart)
Desconozco quién fue este señor, pero ¡cuánta razón tenía! ¿Quién no necesita a veces que le den las gracias por algo? Es algo tan fácil de decir. O incluso el hecho de darlas, por cualquier cosa que nos parezca insignificante nunca sabemos cuándo el receptor necesita escucharlo. Es una única palabra que podría hacer sonreír a la otra persona.
Se me ocurre alguien a quien estaría dándole las gracias todos los días. Quizás es por todo lo que me aporta, aunque supongo que él no lo sabe.
Esta noche me siento agradecida por tener estrellas ahí arriba, aunque la niebla las oculte. No importa, porque yo sé que están ahí. Me siento agradecida por partir hacia unos sueños donde siempre aparecerá la imagen de una persona muy especial, una persona que siempre me da alegrías. Me siento agradecida por él...
Y ahora es un buen momento para ir a contarle secretos a la almohada.
Entonces comprendí que había conocido a alguien tan especial que el mundo se quedaba pequeño para albergar su alma, su mirada, sus manos, su voz, su sonrisa, su... TODO.
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