domingo, enero 30, 2011

Noche tempestuosa

Ni el agua caliente del baño reconfortante de las ocho de la tarde ha conseguido liberarme de ese sentimiento de estar precipitándome al vacío. Pensaba en ello y me sentía terriblemente descorazonada.
Realmente hoy siento que me pesa demasiado el corazón.

El sol volverá a salir mañana. Quizás mañana me ría de todo esto. Lo que son las desdichas del querer...

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