
En las noches invernales no suelo mirar mucho hacia el cielo, quizás porque siempre está cubierto de nubes. Pero hoy, a unos pocos cientos de metros de mi casa, se me ha ocurrido mirar y me he encontrado con un despampanante firmamento plagado de estrellas.
Y he pensado en él. Me gustaría preguntarle tantas cosas...
Adoro su manera de pensar, su forma de ver las cosas. A veces me resulta atípica y, por eso mismo, es atrayente. Muchas veces describe algo en lo que no había reparado, me hace reflexionar. Lo cierto es que es muy inteligente. Y esto se ve en sus planteamientos, en la manera en que expone las cosas, en su forma de razonar.
Él siempre tiene algo que dar. Y yo prefiero escucharle que hablar. A veces me da la sensación de que cuando él me dice algo se me abre ante los ojos un mundo totalmente nuevo.
Hoy he visto una multitud de estrellas y me he acordado de él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario