jueves, enero 27, 2011

Campos nevados

Con todo lo que tengo que hacer en la oficina, he tenido que parar el ritmo para centrarme en lo mío. Así que pasaban de las cuatro cuando he cogido el coche y he venido a casa. He visto que él ya había llegado y he sentido su cercanía. No me importaría tomar algo con él, pese al frío. Esto me recuerda a que hoy no le he visto y mañana tampoco voy a coincidir con él.
Voy a dedicarme a lo que tengo previsto para esta tarde.

Ojalá deje de nevar. ¡Cómo odio la nieve!

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