
Desde el fondo de la calle le he visto acercarse. Guapísimo. Es lo que tiene que alguien te pare en la calle y ser consciente de que estás dando palique porque desde el fondo de la calle acabas de ver aparecer a un ángel y necesitas ganar tiempo para que se acerque lentamente.
Es un encanto. Lástima que no hubiera esperado unos minutos más, que yo acababa de tomar el café. Por eso me encontraba en la calle.
Supongo que no tardaremos en marchar...
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