
Hemos quedado en un ratito en el Metropol. Anoche lo cerramos o, al menos, cuando nos íbamos sólo quedábamos nosotros. Lo cierto es que no me apetece nada ir, sobre todo cuando tengo otras cosas más urgentes que hacer, aunque en cierto modo el tema de una de las despedidas me toca de cerca, tanto como para no ignorarlo y tanto como para ser parte organizadora del evento. Aunque la próxima semana me encuentre con el agua al cuello. Yo quería mirarme los apuntes esta tarde, pero me temo que hoy no podrá ser.
Lo que me gustaría hacer esta tarde sería estar con él. Simplemente disfrutar de esa compañía que anoche eché de menos. Creo que soñé con él, aunque ahora no tengo más que notas difusas que se expanden por mi mente sin poder unir unas y otras.
Debería ir preparándome.
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