
He sido incapaz de levantarme de la cama en toda la tarde. Al mediodía tenía fiebre y al final he ido al médico a las 14.50h. ¿A quién no le ha ocurrido alguna vez que se tenga que convertir en monstruo para que le atiendan? El médico habitual está de vacaciones y la sustituta ha salido para decir que tenía guardia en SD y que si no era urgente nos atendía allí. Entonces he sentido que mi cabeza se empezaba a ensanchar como "el octavo pasajero" de la película "Alien", que los ojos empezaban a dar vueltas hasta mostrar sólo las córneas en blanco, que unos largos pelos de color blanco empezaban a crecer a lo largo de toda la espalda y que los músculos se convertían en algo parecido a La Masa. Esto es fruto del estado febril. Viene a describir mi cabreo en ese momento, pero si no me hubiera cabreado no me hubiera atendido.
-Es decir, que tengo que venir de SD porque allí no me atienden y ahora tengo que ir a Urgencias porque no me vas a atender aquí.
-Has venido a las tres menos diez de la tarde.
-Ya, y a las doce he llamado por teléfono para preguntar hasta qué hora estabais. ¿Es que acaso nos tenemos que estar muriendo para que nos atiendas?
-¿Con quién has hablado? Es que tengo guardia a las tres.
-Ese no es mi problema. He hablado con tu compañera, supongo. ¿O acaso no hay más médicos de guardia en SD?
Por supuesto, me ha atendido. Estaba tiritando. Al tener fiebre, nada podía abrigarme lo suficiente y no estaba yo para ir al Centro de Salud de SD en ese momento.
Se ha vengado bien. Le he pedido la inyección de penicilina, pero no me la ha dado. La penicilina es milagrosa, puesto que a los cinco minutos desaparecen todos los males. Creo que ha sido su pequeña venganza personal.
Después sólo he dormido. Tengo una faringitis de caballo, la fiebre ha remitido un poco y ahora tengo mucho calor.
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