Habré pasado una infinidad de veces por ese rincón y la mayor parte de ellas ni siquiera he prestado atención a esos arcos que llevan ahí varios siglos. De pequeña estudiaba muy cerca, por lo que he caminado junto a esa parte de la catedral miles y miles de veces.
Ayer caminaba por allí a última hora de la mañana. Observaba la belleza silenciosa de esa calle que, pese a la hora, en ese momento estaba vacía. Pensé en que quizás él también ha pasado por allí en innumerables ocasiones y pensé en lo que me gustaría caminar por allí con él.
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