
Cuando he regresado, había un hueco libre junto a su coche. Tenía que dar la vuelta y entonces he visto salir al anciano que ha llegado antes que yo. Así que he malaparcado por ahí, hasta que he quedado con mi hermano para ir a casa. Entonces, habiendo pasado ya un rato, he decidido aparcar bien para dejar el coche toda la tarde. Y, por supuesto, ha sido lo más cerca posible de él.
El caso es que dejaba el coche atrás cuando alguien me ha invitado a tomar algo, junto en el bar de al lado. Y ha pasado, aunque no le he visto hasta que he visto su coche y algo me impulsaba a mirar ese perfil perfecto. No he podido desviar los ojos de él, aunque no me haya visto. Qué ganas de abrazarle, de tocarle...
Le echo más de menos...
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