viernes, septiembre 16, 2011

Nunca es buen momento


El lunes salía del médico cuando me encontré con alguien. Se le veía bien, con mucha vida, como siempre. Hoy su corazón ha dejado de latir. Aún me encuentro en estado de shock, me parece tan increíble... No sabemos lo que nos vamos a encontrar a la vuelta de la esquina. A veces la vida parece una ruleta rusa.
Acabo de enterarme de la noticia: un primo de mi padre, que vive desde siempre en mi pueblo, acaba de fallecer. Le operaron a vida o muerte esta semana, del corazón.
La muerte de una persona relativamente joven (entre 50 y 55 años) no dejará nunca de sorprenderme. Partiendo de la base de que nunca viene bien que una persona nos deje para siempre. Sólo que hace un mes estuvo con nosotros en la boda, hace quince días tomé un café a media mañana en su terraza, rodeada de peregrinos, el lunes se encontraba en el médico. Y de repente todo es aire.
Desconozco si tendré que cancelar el viaje a Pamplona. Al fin y al cabo, es primo de mi padre y quizás tenga que acudir mañana al funeral.
Me encuentro asimilándolo, me parece tan... increíble.

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