Cuando pienso en un ángel siempre siento buenas vibraciones, igual que cuando me encuentro con él y en su mirada veo tantas cosas buenas, igual que cuando le escucho hablar y noto que algo dentro de mí revolotea incansable.
Él siempre me da esas buenas vibraciones, siempre me hace sonreír.
Pensando en él me encuentro y pensando en él iré a soñar en unos minutos.
Ojalá no fueran tan sólo sueños...
Ojalá no fueran tan sólo sueños...
No hay comentarios:
Publicar un comentario