lunes, septiembre 12, 2011

Finalizando el día


Tengo ganas de que acabe este día. Lo cierto es que ha sido muy raro. He dormido mucho, pero he dormido mal. Apenas quedan resquicios de lo que había. Sí es cierto que tengo cierta molestia al mover las mandíbulas y creo que si no hubiera sido por el golpe no hubiera sido para tanto. 
De todas formas, me encuentro lo suficientemente bien como para retornar mañana a la oficina. No quiero pasar otro día como éste, así que cuando antes vuelva a la normalidad mejor.
¿Quién sabe? Quizás mañana vea a ese ángel de mirada perfecta, quizás aparezca un momento de esos mágicos que siempre me brinda su presencia, quizás escuche esa voz sensual que tanto me gusta...
La vida está llena de pequeños momentos que son grandes. Ésos son los momentos que siempre me da él, quizás sin saberlo, pero hacen que todo sea perfecto. Aunque sea martes y trece. Y cuando recuerdo lo del día trece me viene a la mente una frase que él me dijo al decirlo una vez, algo como "Simplemente es un día más". Lo cierto es que cada vez que me acuerdo de estas palabras no pienso en el día que es, en realidad no es tan importante y tan sólo es un número.
Espero dormir esta noche de un tirón, sin despertarme sedienta de madrugada, sin dar vueltas en la cama por el calor, sin despertarme veinte veces. Anhelo soñar con él. Esta tarde imaginaba que me abrazaba y entonces me sentía tan reconfortada que de repente ya no me dolía nada... 

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