domingo, septiembre 25, 2011

La Plaza del Castillo


La Plaza del Castillo desde el Paseo de Sarasate

El centro neurálgico de Pamplona es, por descontado, la Plaza del Castillo. Se la conoce como “la sala de estar” de la ciudad y en verdad que es un lugar entrañable para tomar un café o para disfrutar de la tarde.
Disfruté la primera vez que entré allí y di una vuelta sobre mis pasos, coleccionando con la mirada todos aquellos sitios visibles y aún existentes que en su época visitó Hemingway. Disfruté cuando volví horas después a tomar un café en una de las extensas terrazas y observé a la gente que paseaba por la plaza.

El último día que la visité caía el txirimiri, aunque el toldo de la cafetería Iruña me salvaba de la lluvia que apenas se dejaba ver y la plaza seguía llena de gente. En cierto modo, me recordó bastante a la Plaza Mayor de Salamanca: bien fuera por la gente, por las dimensiones aproximadas, por las terrazas enormes de las cafeterías, por los arcos, etc. Podría estar vacía la ciudad de Pamplona, pero la Plaza del Castillo siempre contará con gente.
La Plaza del Castillo fue reformada en 2003. Su nombre procede del antiguo castillo de la Navarrería, que se encontraba en este lugar y que fue derruido en el siglo XVI.

El kiosko de la Plaza suele ser el punto de partida o de llegada de cuantas manifestaciones se celebran en Pamplona. Durante los últimos 200 años esta Plaza del Castillo ha sido el espacio más importante de los acontecimientos de la vida de muchos vecinos (lugar de juegos, de reuniones, de fiestas, de primeros amores, de tropiezos, de aciertos).

Son casi 14.000 metros cuadrados de rectángulo imperfecto que se articula en torno al hueco en el que supuestamente desde el año 1310 hasta el siglo XVI se articuló el castillo.
Actualmente bajo sus cimientos, se esconde un párking subterráneo de tres plantas. En ese garaje se pueden apreciar algunos restos de las antiguas termas y baños romanos que se encontraron en este enclave durante la reconstrucción de la Plaza en el año 2003.
La mayor parte de los edificios que se encuentran en la Plaza han sido rehabilitados. El antiguo caserón del Toril, Café Iruña y el Palacio Goyeneche son los más representativos.

Plaza del Castillo (el edificio de la fachada roja y lucernario es el Palacio Goyeneche)

Hasta 1844, la del Castillo fue una antigua Plaza de Toros, e incluso hoy día el edificio ubicado en el número 37 se sigue llamando “antigua casa del Toril”. Este caserón, construido en el siglo XVII, es de los más antiguos y, tras mucho tiempo albergando toriles, terminó cobijando al Café Suizo, primer café de la Plaza y local mítico del siglo XIX, que permaneció abierto hasta 1952.

El café de referencia en la Plaza es el Café Iruña. Fundado en 1888 por un grupo de pamploneses, fue el primer establecimiento con luz eléctrica de Pamplona, “se abrió al público en vísperas de San Fermín llenándose hasta los porches”.

Interior del modernista Café Iruña

El Palacio Goyeneche data del siglo XVIII y está ubicado en el número 7 de la Plaza. Es una excepción de la arquitectura civil barroca al presentar tres fachadas con un tratamiento individual en cada una de ellas. Destacan su balconada y el portal que da a la calle Estafeta, donde conserva el escudo de armas de la familia Ribed, que lo habitó en el siglo pasado.

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