sábado, septiembre 24, 2011

Hemingway, días de vino y muerte


Resultado de imagen de hemingway dias de vino y muerte
En una librería de la Plaza del Castillo me agencié este libro, que trata sobre Hemingway, aunque no tiene nada que ver con su estancia en Pamplona, sino que describe cómo pudo vivir el novelista en Madrid en 1937, cuando España estaba patas arriba.
En realidad, siempre preferiré un libro escrito por Hemingway a uno que hable sobre él.
Lo que no me gusta del libro es lo que siempre ocurre cuando un norteamericano intenta plasmar la esencia española: parece algo superfluo, algo que no toca fondo, y es porque no se involucran. Quizás Hemingway sea uno de los pocos norteamericanos que sí supo plasmar esa esencia, porque él buscaba sus historias con la gente, no sin moverse de la máquina de escribir, se convertía en alguien camaleónico capaz de sentir el espíritu español.
Lo español a veces es complicado de entender. Una vez conocí a Selina. Había llegado de Taiwán para aprender español, pero le costaba muchísimo. Nos entendíamos en inglés. Una tarde me mostró lo que estaba estudiando en literatura: ¡A Lorca! Me parecía incomprensible que a una persona que sólo hablaba chino mandarín e inglés y chapurreaba muy pocas palabras en castellano le estuvieran haciendo desentrañar un poema de Lorca. Le expliqué que era tan metafórico que incluso para un español era complicado entender al poeta granadino. No llegaba a comprender cómo le habían puesto a comentar un texto tan difícil como era el de Lorca. Le expliqué el significado de la muerte en el poeta, lo importante que era en todo lo que escribía. Recuerdo que en aquel poema se hablaba de la luna, una de las miles de lunas de las que escribió Lorca, y le expliqué que no sólo estaba vinculada a la muerte simbólicamente sino que además, en la obra lorquiana, siempre tenía un sentido maléfico. Terminé haciéndole el comentario completo del poema. Dudo que llegara a comprender todo aquello que le expliqué sobre Lorca. Aún hoy conservo un folio con mi nombre escrito en chino mandarín.
En el libro, contextualizado durante la Guerra Civil española, parece que Madrid y Valencia, tal y como están descritos, no estén en guerra. Es cierto que Madrid estuvo sitiada durante mucho tiempo, pero tanto como para que hubiera tanta tranquilidad como la que hace sentir esta novela...
Lo que me gusta del libro es que Hemingway aparece como un héroe, con una personalidad imponente, en busca de vino y enfrascado en peleas durante la mayor parte de las páginas. Hemingway ya le pegaba bien a la bebida, pero es algo que nunca ocultó y de lo que nunca se avergonzó, aunque finalmente la bebida terminara con él. Hemingway se pone a investigar la muerte de su amigo José Robles, junto a otro escritor norteamericano, John Dos Passos. Históricamente sí que es exacto que José Robles fuera asesinado en 1937. Había sido profesor de español en USA y era amigo de los dos escritores norteamericanos. De hecho, su muerte y la consiguiente investigación llevan a la ruptura de la amistad entre Hemingway y Dos Passos.
Resultado de imagen de hotel florida madrid

Hotel Florida, Madrid


Los corresponsales del mundo entero se alojaban en el ya desaparecido Hotel Florida en Madrid. Hemingway, abocado en la bebida, termina acudiendo a Valencia, donde descubre que Robles ha sido asesinado por una facción de la delegación rusa en la España republicana.
Según la novela, Robles podría haber descubierto que Guernica iba a ser bombardeada por la Luftwaffe y que uno de los pesos pesados republicanos era un auténtico espía fascista. Juan Posada, que posiblemente es una invención del autor, era el que firmaba las sentencias de muerte en la España republicana, pero a la vez estaba pasando información a Franco. Lo que descubre José Robles es que Posada había solicitado que se retiraran las defensas antiaéreas de la ciudad de Guernica, a lo que Robles, fiel a la República, se había opuesto. Posada había contratado a unos quinquis(*) para que acabaran con la vida de Robles y Hemingway lo descubre. Posada le soborna y le obliga a salir de España, pero Hemingway consigue escapar hasta el Hotel Florida, donde encuentra a Quintanilla, un republicano que tiene mucho poder, al que le confiesa todo lo que ha descubierto.
Según el libro, Hemingway estaba en Guernica en el momento del bombardeo.

Quinqui(*): Miembro de un grupo social marginado, dedicado tradicionalmente a la venta ambulante o "buhonería", frecuentemente desarraigado de una residencia estable y bordeando, las más de las veces, los límites de la delincuencia; gentes trashumantes que, la mayor parte de las veces, ni siquiera se inscribían en el Registro Civil y que carecían de toda documentación legal, con lo que quedaban, por ello, exentos de cumplir con el servicio militar.
Habitualmente se les trata peyorativamente, como delincuentes contra la propiedad, que suelen operar en pequeñas bandas.
Conocedores expertos de caminos, veredas y trochas, buscando las sendas menos frecuentadas, muchas veces llegaron a confundirse con contrabandistas y maleantes, con los que en ocasiones habrían de integrarse aun a su pesar, a lo largo de los siglos XVI y XVII.

No hay comentarios: