
La semana de la nieve fue la pasada y me da la sensación de que han pasado meses desde entonces, así como de otras muchas cosas. De Malta ni hablemos, parece que el viaje hubiera ocurrido hace años y tan sólo hace un mes que estuve allí.
Es curioso porque, a veces, algo que parece que está lejano lo sentimos tan cerca que parece que lo tuviéramos al lado. Así yo siento que tengo próximo a alguien, aunque hayan pasado semanas desde la última vez que le vi, pero me da la sensación de que está muy cerca. Quizás se debe a que pienso mucho en él y los sentimientos hacia esa persona me desbordan por completo, fluyen en mi entorno y me siento casi feliz.
Todo depende de la percepción de cada uno respecto a lo que le rodea.
De todas formas, no es un buen momento para ponerme filosófica porque se me caen los ojos de sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario