
Acabo de comprar una impresora multifunción para mi portátil. Casi tengo que donar un riñón para pagarla. Realmente podría vivir sin esa impresora, pero cuando estoy en casa entonces nunca puedo imprimir. La solución hasta hoy era bien caminar 500 metros e ir a la oficina de mi padre o bien imprimirlo en horario de trabajo.
Lo que ocurre es que necesito un lugar de reposo y tranquilo. Lo que yo quiero imprimir son borradores que necesito corregir sobre papel, algo que no puedo hacer en esos dos lugares, dadas las circunstancias.
También se me ocurrió coger la impresora que tiene mi hermano pequeño en su habitación, pero a él no le parecerá tan buena idea o me chantajeará para disfrutar más a menudo de mi portátil. De todas formas, creo que se comprará uno en un breve espacio de tiempo.
El viernes la tendré en casa.
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