
La admiración es una capacidad que llega en el momento en que vemos en otra persona unas cualidades sobresalientes, extraordinarias, que nos parecen magníficas. Por supuesto, es algo subjetivo, hay tantas formas de admirar como colores.
La admiración aparece un día sin más y de repente observas todo lo que se refiere a la persona admirada con ojos de miel.
Yo hace unos años admiraba con devoción a un periodista retirado que estuvo muchos años como corresponsal de guerra. Entonces, un espíritu alocado como el mío se sentía atraído por aquellos mundos llenos de peligro. A medida que pasan los años, te das cuenta de que arriesgarse a ir a una guerra para cubrir una noticia no es lo que verdaderamente quieres: deseas vivir y no quieres poner tu vida en peligro. La admiración desapareció cuando escuché a ese periodista, convertido en escritor famoso, decir algo tan inhumano que me llevé enorme decepción. En la actualidad leo sus libros porque me gusta su manera de escribir, pero ya no le admiro como cuando tenía dieciocho años.
También me sentía admirada. Mi amigo R., en Salamanca, siempre me decía que quería ser como yo. Siempre le respondía: "¿Como yo? ¿Cómo: chica?". Decía que me admiraba por el hecho de irme yo sola a vivir a un piso en una ciudad que no era la mía, buscarme la vida yo sola, ser casi independiente y no necesitar nada de nadie. Decía que me admiraba por ser capaz de presentarme a concursos literarios. Después él también empezó a presentarse a varios certámenes. Se veía ganador hasta que le puse los puntos sobre las íes. Le expliqué que yo jamás me había visto así, que no era algo tan fácil, pero también tuvo mis buenas críticas a lo que escribía: tanto en ortografía como en redacción era pésimo, por no decir que no había claridad en lo que intentaba decir. Claro que yo ya tenía unas pautas que me habían marcado muchos años atrás y que sólo voy mejorando porque así me lo he propuesto, hasta encontrar 'mi estilo'. Le enseñé muchas cosas y sólo espero que haya sabido aprovecharlas.
Yo he admirado a muchas personas en mi vida. Y en la actualidad admiro a una persona de manera impresionante. Primero es por su carácter, que no voy a describir, sobre todo porque en pocas líneas es muy difícil esbozar el perfil de una persona, y no de manera íntegra pues es imposible conocer a una persona al cien por cien. Resumiré diciendo que es una persona encantadora y que, desde el principio, se hace querer. Luego me causa admiración su manera de hacer las cosas, la delicadeza que usa para todo, los detalles... Y hay algo que admiro muchísimo de él: nunca levanta la voz, su tolerancia para todo, su forma de decir las cosas... Imagino que se enfadará, como todo el mundo, sólo que un enfado suyo debe ser algo así como surrealista.
Tengo ganas de llorar.
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