
En el buzón había dos postales de Malta y ninguna era para mí. Cuando me han dicho que les parece un lugar muy bonito, les he explicado a las destinatarias de esas postales que es una isla muy romántica, para ir en pareja y disfrutar de las puestas de sol, entre otras cosas.
Eso me lleva a pensar que en otro lugar de esta ciudad posiblemente habría otra postal de Malta en otro buzón similar. Y a las cuatro de la tarde he visto a uno de sus compañeros que se me ha quedado mirando, desconozco si a mí o al coche. Prefiero pensar que miraba el coche, porque si me observara a mí entonces sabe mi nombre. No sé hasta qué punto es bueno o no que me relacionen con alguien a quien ven todos los días.
Quizás me 'esfume' unos días, en el sentido de que siento la incipiente necesidad de hacerme invisible durante un tiempo.
Dice la máxima correspondiente a diciembre en mi calendario: "Agradece a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que constante y paciente la sostiene en la sombra". Es de Tagore.
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