
Hoy me iba a las 21.35 h. No quería desviar la mirada hacia la izquierda porque nada más ver el destello plateado ya le he sentido muy cercano. Y he vuelto a sonreír.
Mientras volvía a casa me he fijado en la luna, una luna creciente y perfecta, la única luz en una oscura noche que instaba a llegar a casa cuanto antes.
Estoy escuchando Al Alba de José Mercé. Últimamente todas las canciones me recuerdan a él, de ahí que haya buscado temas que no me lo traigan a la mente. Lo que ocurre es que tanto la música como la letra de la canción me pone la piel de gallina, algo que muy pocas canciones consiguen. Quizás es porque, tras las palabras de amor creadas por Aute, se esconde la barbarie del que espera ser fusilado al alba. Aunque la letra original sea de Aute, a mí me gusta cómo la canta José Mercé.
Si te dijera, amor mío, que temo a la madrugada,
no sé qué estrellas son éstas que hieren como amenazas,
dicen que sangra la luna al filo de su guadaña.
Presiento que tras la noche vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba.
Los hijos que no tuvimos se esconden en las cloacas,
comen las últimas flores, parece que adivinaran
que el día que se avecina ¡ay! viene con hambre atrasada.
Presiento que tras la noche vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba.
Miles de buitres callados van extendiendo sus alas,
no te destroza, amor mío, mientras el silencio se avanza,
maldito baile de muertos ¡ay! pólvora de la mañana.
Presiento que tras la noche vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba
¡ay! quiero que no me abandones ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba
parece que adivinaran ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba
este silencio se avanza ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba
¡ay! quiero que no me abandones ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba...
Estoy escuchando Al Alba de José Mercé. Últimamente todas las canciones me recuerdan a él, de ahí que haya buscado temas que no me lo traigan a la mente. Lo que ocurre es que tanto la música como la letra de la canción me pone la piel de gallina, algo que muy pocas canciones consiguen. Quizás es porque, tras las palabras de amor creadas por Aute, se esconde la barbarie del que espera ser fusilado al alba. Aunque la letra original sea de Aute, a mí me gusta cómo la canta José Mercé.
Si te dijera, amor mío, que temo a la madrugada,
no sé qué estrellas son éstas que hieren como amenazas,
dicen que sangra la luna al filo de su guadaña.
Presiento que tras la noche vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba.
Los hijos que no tuvimos se esconden en las cloacas,
comen las últimas flores, parece que adivinaran
que el día que se avecina ¡ay! viene con hambre atrasada.
Presiento que tras la noche vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba.
Miles de buitres callados van extendiendo sus alas,
no te destroza, amor mío, mientras el silencio se avanza,
maldito baile de muertos ¡ay! pólvora de la mañana.
Presiento que tras la noche vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba
¡ay! quiero que no me abandones ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba
parece que adivinaran ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba
este silencio se avanza ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba
¡ay! quiero que no me abandones ¡ay, amor mío! al alba.
Al alba, al alba
al alba, al alba...
No hay comentarios:
Publicar un comentario