martes, diciembre 15, 2009

La última nevada que recuerdo

Rúa Mayor en dirección a la catedral, Salamanca
Si viene mi hermano iré a comer a casa. Si no viene me quedaré a comer aquí. Y eso que ha dejado de nevar. Aunque el día sigue blanco. Yo creo que no me despertaré un día de éstos sin que me encuentre con un manto blanco cubriendo el paisaje que se ve desde mi ventana, o desde las ventanas de atrás.
Por supuesto, preferiría que no nevara.

La última gran nevada que recuerdo fue hace un año más o menos. Pero yo estaba en otro lugar, a 315 km de aquí. De repente, me levanté y estaba todo blanco.
He tenido que acudir a un foro donde colgué estas fotos para recuperarlas, ya que son fotos que sólo tengo en el portátil de casa. La fecha en que las colgué es de 15 de diciembre de 2008. Un año exacto.
La sensación del aquí y el ahora es extraña. ¿Quién me lo iba a decir tal día como hoy hace un año? Yo me quería quedar allí. Pero si me hubiera quedado no hubieran ocurrido tantas historias dignas de contar; hubieran sido otras historias diferentes, con otras personas y en otros lugares, creando recuerdos distintos. Si siguiera allí me hubiera perdido algo que ha trascendido más de lo que quisiera, algo que me hace feliz. Que allí estaba bien, pero... aquí me encuentro mejor.Calle Compañía: a la derecha, la Casa de las Conchas y, a la izquierda, la puerta de la Universidad Pontificia, Salamanca

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