lunes, diciembre 13, 2010

La Navidad a trescientos diez kilómetros


En Salamanca me gustaba un poco más la Navidad. Porque vivía en una calle que desembocaba exactamente en la Plaza Mayor, y siempre había mucha gente en todos los sitios del centro. Me dejaba llevar hasta los desgastados adoquines de la plaza y me dejaba seducir por el ambiente. Incluso compraba regalos y lotería. Todo me pillaba más a mano.
Si me hubiera quedado allí no hubiera conocido a la persona más maravillosa que he conocido nunca.
Echo un poco de menos Salamanca, pero sólo un poco. Esta foto la hice por esta época. A veces ponían el árbol, y en otras ocasiones optaban por un belén.
Supongo que tal jueves como el de esta semana se hará la Nochevieja universitaria. Seguro que sale en la televisión. Se trata del último fin de semana antes de coger las vacaciones navideñas. Como en Nochevieja todos los estudiantes están en sus casas, antes de marchar celebran su propia Nochevieja universitaria, acudiendo a la Plaza Mayor a tomar las doce uvas. Suele ser en jueves y, obviamente, la fiesta está promovida por los bares de copas de los alrededores de la plaza.
Está todo muy vigilado y ese día se prohíbe meter alcohol en la Plaza Mayor. Como no puede ser de otra manera.

Por esta plaza me hubiera gustado caminar alguna vez con un ángel. Describirle su historia, explicarle el motivo por el que el medallón de Franco siempre está manchado...

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