miércoles, diciembre 22, 2010

22 de diciembre

He estado comprobando lo que les había tocado a mis padres en la lotería. Como carezco de décimos, tengo que mirar los de ellos. Me gusta teclear el número y apartar los premiados, que no son muchos. Es curioso, porque siempre traigo décimos de todos los sitios y siempre me termino quedando sin ninguno (Madrid, Canarias...). Con todo y con ello, siguen quedando en casa.
Sigo pensando que en mi casa la persona más afortunada es siempre mi madre. En sus décimos siempre suele haber pedreas y suele tener varios, y siempre son los de Benidorm.

Hoy me siento cansadísima. No entiendo por qué. Hay días que duermo menos horas y me encuentro hiperactiva y esta noche, pese a que la gata me ha despertado de madrugada, he dormido muchas horas y me siento vapuleada.

Ahora, al acabar el día (aunque todavía queden unas dos horas para que vaya a dormir) siento que me falta algo. Siempre podré echar mano a los infinitos recuerdos de él...

No hay comentarios: