
Quizás debería haber salido, pero con el frío que hace he optado por quedarme en casa. Quizás es porque recuerdo el último sábado y siento una oleada de rigidez que se me terminan quitando todas las ganas de ir de fiesta.
Quizás lo que ocurre es que no me apetece ver a una persona, aunque creo que hoy no iba a estar. O quizás porque no le veré es lo que hace que la balanza se incline para quedarme en casa.
Lo cierto es que me apetecía un sábado tranquilo. Un sábado que quería dedicarme a mí.
Creo que no estoy preparada para encontrarme con él. Esté o no esté...
Leeré un rato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario