miércoles, diciembre 29, 2010

Era una margarita

Esta vez era una margarita. No hace ni media hora me imaginaba dibujando una flor. No lo he hecho, porque había mucha gente alrededor mío.
En ese momento, le he sentido cercano. Ver algo de él me reconforta, porque imagino dónde estará y que se encontrará bien.

Ya podíamos habernos encontrado también hoy.

Después venía pensando en él. En lo especial que es... En muchas cosas. En la radio; recordaba sus palabras una noche al preguntarme cómo escuchaba esa cadena. Y sentía que los músculos alrededor de los labios se me relajaban y formaban una sonrisa.

Le quiero tanto...

Y hoy no me apetecía dibujar estrellas, sino una margarita.

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