
Hoy estoy un poco despistada, porque si se me hubiera ocurrido mirar el reloj unos minutos antes, es posible que hubiera salido antes. Al salir más tarde, sólo le he visto de refilón, guapísimo, por supuesto. La mirada se me ha ido hacia él, a aprenderme ese momento en que él todavía no había girado la cabeza hacia atrás. Me he imaginado que le abrazaba, que le acariciaba el pelo... Eso me trae retazos del sueño de la noche pasada...
Y esa dulzura... Me gustaría susurrarle tantas cosas...
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