
Si por cada pensamiento a ese ángel plantara una rosa no tendría hectáreas de tierra libres para plantar rosas. Es bonito sentir y no puedo negar la evidencia. Si una persona es capaz de crear algo tan hermoso dentro de mí sólo puedo quererle. Y aunque rebusque las palabras para describir esto, aunque ponga un granito de arena cada noche, resulta imposible describir la magnitud y la magnificencia de este sentimiento que anida dentro de mí.
Si me preguntara cuándo empezó todo, no sabría qué responder. Pues me da la sensación de que le conozco desde siempre, de que no ha habido vida mientras él no estaba y que la verdadera vida empieza desde el momento en que me encuentro con sus ojos por primera vez. Lo que de que no ha habido vida con anterioridad no es algo que haya que tomarse al pie de la letra; realmente me refiero a que antes de él no había sentido algo tan profundo y tan intenso por nadie, quizás es que nunca antes había conocido a una persona tan especial, tan cercana a la perfección. Y él es todo.
El deseo de él arde dentro de mí. Me imagino besándole, tocándole, acariciándole, mirándole… y entonces me encuentro deseándole un poco más que el minuto anterior.
De entre todos los deseos, o quizás sólo sea un deseo que abarque infininad de ellos, lo que quiero es verle de nuevo mañana. Mirarle a los ojos y encontrar en ellos toda la bondad del mundo, toda la honradez del mundo, toda la nobleza del mundo… en definitiva, todo lo mejor de lo que nos rodea habitualmente. Y ese instante sólo puede ser único. Quiero verle sonreír y al encontrarme con su sonrisa perfecta ser consciente de que se encuentra bien, de que todo le va bien.
Ahora, a punto de dar la una en el reloj, debo ir a dormir, a soñar con esa persona tan especial, a soñar que le abrazo, que le cubro de besos, que me aprendo cada pliegue y cada hueco de su piel, que le paso mis dedos por su pelo y que me quedo atrapada en esa magnífica mirada que concentra todo el mundo en sí misma. Yo creo que con una imagen así ya me puedo ir a dormir.
Un ángel será lo último que vean mis ojos antes de cerrarse y ese mismo ángel será lo primero que vean mañana al despertar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario