martes, agosto 24, 2010

Lo que dan de sí los daños morales


Hoy he recibido una carta de Qatar Airways con la que no estoy conforme. Tanto que he llamado para aclarar que 191,80 € en bonos no es nada cuando no sé si volveré a volar en esa compañía. Bien, aparte de decirles que aún les tengo que pasar el recibo del primer día en Japón, que es cuestión de días, les he dicho que los daños morales en Doha no se pueden pagar con todo el dinero del mundo, porque "mire, que como mujer occidental y viajando sola además, pasar un día en un país árabe me causó tal daño moral que ni todo el dinero del mundo puede pagar el infierno que yo pasé allí durante 24 horas; y encima me vienen con unos bonos de viaje sólo utilizables en Qatar Airways, pues no me complace su resolución, porque en los próximos años no tengo intenciones de volar a otro país asiático y no tenga posibilidades de viajar en su compañía".
Es que me parece una tomadura de pelo. A mí que me reembolsen el dinero del primer día de Japón, que posiblemente lo hagan.
Junto a la carta, me viene un formulario de aceptación de los bonos y una referencia de reclamación. La señorita Laura Rosendo me ha dicho que lo comprendía. Pero yo creo que no lo comprende. Se ha quedado callada cuando le he dicho que pasé un infierno en Qatar, cosa que no es totalmente cierta, pero reconozco que algo acojonada sí que estaba.
No me apetecía escanear la segunda hoja, porque tenía que volver a quitar mi nombre, pero hay un prefacio que dice "Yo, el abajo firmante, por el presente escrito declaro que acepto de Qatar Airways un MCO de 191,80 € en concepto de pago total, quedando liquidada y finiquitada cualquier deuda pendiente y renunciando a exigir responsabilidad alguna de cualquier tipo o naturaleza que pudiera surgir con relación a Qatar Airways".
Obviamente es la última frase la que me ha sentado mal. Así que si tengo que achacar perjuicios morales por verme obligada a pasar un día en un país de cultura totalmente diferente a la mía, no me voy a cortar. No creo que los dos primeros días del viaje se puedan abonar con unos bonos utilizables sólo por esta compañía y encima olvidarlo como si no hubiera pasado nada. No. ¿Salieron tarde de Madrid? Que se responsabilicen si luego en Doha se perdieron cuatro o cinco aviones hacia varios países asiáticos. No puedo olvidar el calor tan elevado de Qatar, ni el velo que llevaban las mujeres que no enseñaban de su cuerpo más que los ojos -las casadas el rostro entero- y las manos, ni que no había nada para ver, ni los hombres vestidos de blanco completamente, ni cómo me miraban algunos por llevar tirantes a la occidental, ni que ni siquiera me pude tomar una cerveza porque allí estaba prohibido el alcohol, ni lo escondidos que estaban los aseos femeninos en el centro comercial, ni el taxista que quería hacerme una foto y que quería que le hiciera yo una y me negué, ni la comida que sabía a arena del desierto... No, yo no podré olvidar durante mucho tiempo mi estancia en Qatar. Podría dejarlo pasar, pero quiero que me indemnicen. Se nota que estoy en pie de guerra. No pienso darme por vencida, hasta que me indemnicen (no los daños morales, sino lo que verdaderamente perdí en Japón).

2 comentarios:

Carol dijo...

Pues una indemnización va a ser difícil de conseguir, ahora que ellos han zanjado el asunto con lo de los bonos (que imagino que acabarán caducando encima).

Qué fuerte como la gente se lava las manos, chica. Tú sigue luchando. Una cosa es que haya tiendas de ropa que lo hacen, que si vas a hacer una devolución no te devuelven el dinero, te dan bonos para gastarlos allí. Vale. ¡Pero aquí estamos hablando de aviones! ¡Como si estuvieras cogiéndo aviones a Qatar todos los días!

K dijo...

La indemnización es difícil, pero posible. Al no aceptar los bonos, puedo seguir reclamando. Y es lo que voy a hacer.