jueves, agosto 19, 2010

Seres solitarios

El ser humano es un ser solitario por naturaleza, es el ser más solitario que existe porque tiene capacidad de raciocinio para pensar en esa extraña soledad. Nacemos solos y morimos solos. Pero también somos seres sociales, necesitamos comunicarnos con otros seres humanos, con nuestro entorno, necesitamos aportar nuestro granito de arena al mundo…
Desde el primer momento estamos rodeados de gente, desde que somos recién nacidos, aunque no seamos conscientes de ello. Nos vemos arropados por nuestra familia; a medida que crecemos nos socializamos a través de la escuela, donde se sientan las bases de las mejores amistades; después nos concienciamos de nuestra sexualidad y llega una época en que comenzamos a sentirnos extraños encerrados en un cuerpo en perpetuo cambio, llegan los primeros amores y quizás la rebeldía de quien no asimila esos cambios de los que está siendo objeto. Es el momento en que percibes que te estás convirtiendo en adulto, en que empiezas a tomar responsabilidades. Experimentas, vives, ríes, lloras, bailas, sonríes, hablas, trabajas… Incluso amas. No estamos preparados para vivir solos.
A veces se necesita mucho más que toda la gente del mundo para llenar algo que no comprendemos. Una persona que supla al mundo entero. Una persona a quien contar todos los secretos del corazón sin necesidad de decir en alto una palabra. Una persona con quien compartir todo. Es complicado esto último.
La vida no es para vivirla en solitario. Pero nadie nos ha enseñado a vivir. Porque se aprende a vivir viviendo cada día, igual que se aprende a amar amando cada día.
¡A saber los trenes que dejamos pasar cuando nuestros ojos se ven deslumbrados por una única luz!
Tengo una amiga que dice que un clavo quita otro clavo. Me río cuando lo dice. Quizás es que ella lo consigue. Yo creo básicamente otra cosa: que hay que quitar primero un clavo para meter otro. Necesito tiempo para meditar. Pero yo no quiero sacarle de mi corazón. Ése es el problema, que le quiero demasiado como para dar la espalda a todo lo que siento por él. Y es que sólo tengo que pensar en sus ojos, cargados de una bondad infinita, y no puedo dejar de quererle. Es complicado.
Creo que prefiero seguir siendo un ente solitario antes que perderle.

De todas formas, los seres humanos siempre estamos buscando una especie de amor que a veces tendemos a idealizar. Lo que realmente buscamos es a una persona que esté en consonancia con nosotros (o nosotros con la otra persona). A partir de ahí surgen una serie de sentimientos que, en conjunto, pueden denominarse (o no) "amor". Es posible que pensemos que ya hemos encontrado a esa persona y es posible que estemos equivocados y no sea esa la persona a quien llevamos buscando toda una vida. ¡Yo qué sé! Es un tema delicado y complicado.

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