jueves, agosto 26, 2010

Dónde me llevará la tarde

Acabo de quedar, porque hoy están todos en las piscinas. Pero lo que me gustaría de verdad es quedar con una persona, y no para caminar, sino para tumbarnos en cualquier lugar donde no dé el sol y corra un poco el aire, tomando una bebida muy fresca y hablando de cualquier cosa. Sólo estar con él, compartir un momento del día con él, robarle unos instantes y mirarle a los ojos diciéndole todo sin pronunciar palabra.
No se puede tener todo. Aunque es una imagen idílica. Porque tan sólo su presencia basta para dotar al mundo de una belleza insólita. Y su imagen, evocada una y un millón de veces, me hace soñar...

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