jueves, mayo 27, 2010

Yo sé quién robó las estrellas al cielo

Es el momento ideal para ir a dormir. Es ese momento previo a cerrar los ojos, en que se mezclan los momentos y la gente del día que acaba con los recuerdos de aquellas otras cosas que nunca han ocurrido, que sólo son ficciones, y con los recuerdos de aquella persona cuya imagen se reaviva como a fuego cada noche.
Es el momento ideal para sumergirse en los sueños, porque vuelvo a evocarle como un ángel plateado y llega esa extraña calma que sólo él me aporta cada día.
Cierro los ojos, aunque aún sigo despierta, y rememoro la dulzura de su rostro, la textura de sus manos y esa voz que suena en un pentagrama de notas celestiales. Y cierro los ojos mientras sueño que me pierdo en sus ojos brillantes.
He estado robando las estrellas al cielo para un día regalárselas a él, porque no quiero que nunca se extinga el resplandor de su mirada...

Un buen momento para cerrar los ojos e imaginarle...

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