
Siempre que llegan las fiestas del Santo suele nublarse el tiempo, pero que haga tanto frío como este año... es demasiado. Tengo las manos heladas. Dice mi padre que "manos frías, corazón caliente". Dudo en que si las manos están frías por el frío que siento o si es porque mi corazón está ardiendo realmente. Yo creo que es más por lo segundo...
Días como hoy me recuerdan a las lejanas tardes invernales...
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