En el parque anexo a mi casa hay un árbol que extiende en estos días su manto de pelusilla sobre el césped. Cuando caminas sobre él parece que vas caminando sobre una mullida alfombra blanca y, de lejos, parece que está nevado.
Yo me alejo, porque esa pelusilla me hace estornudar. Y, a pesar de ello, dan ganas de tumbarse ahí.
1 comentario:
¡Ay, si! Tanto el año pasado como este, cuando fuimos al Circuit de Catalunya, estaba todo lleno de esos árboles y parecía que estaba nevado. ¡Con el calor que hacía! xDD. Son muy curiosos, pero a mi también me hacen estornudar ^^
Saludos!!!
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