
Desde que he escuchado la canción de Calamaro cuando iba en el coche esta tarde, llevo tarareándola toda la tarde. No hace falta imaginar a quién se la cantaría al oído:
Me ha animado volver a escuchar esta canción después de tanto tiempo. He pensado en él. Como ahora. Acabo de recordar que aún seguía su coche cuando yo me iba. Si relacionara esta canción con su coche, dos pensamientos que han llegado juntos, lo que se me ocurre es dibujarle un corazón en la luna trasera de su coche. Yo lo dibujo, pero mentalmente. La realidad es bien distinta. Le quiero más que hace cuatro días, cuando me fui a ver el mar. Debería sentir que me voy alejando, por todo el tiempo que pasa sin saber nada de él, pero, aunque suene contradictorio, la verdad es que le siento muy próximo. Como... como si algo de él anidara en mi corazón; no me extraña que le sienta tan cercano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario