jueves, abril 22, 2010

Casi en un susurro de la noche

Debería ir a dormir, aunque la verdad es que si mañana me levanto un cuarto de hora más tarde no se notaría mucho porque ya he avisado en la oficina sobre el asunto de mi retraso.
Debería ir a dormir, porque ahora me viene a la mente él, como un ángel que me aporta calma. Después de todos los vericuetos en el día de hoy, casi es preferible aferrarme a esa imagen que ronda la perfección, cada vez más difuminada a medida que pasa el tiempo, aunque perenne en una memoria que no ha dejado un solo día de evocarle en silencio.
Estoy más que predispuesta a soñar con él una vez más, pero cuando cierro los ojos no soy dueña de mis sueños... Mañana quizás ni siquiera lo recuerde.

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