miércoles, abril 21, 2010

Los deseos incumplidos

Los seres humanos nos rodeamos de deseos, deseos que no siempre se ven cumplidos. Algunos son imposibles. A mí, desde hace algunos meses, me acucia un deseo inmenso y yo no puedo orquestar con una batuta para verlo realizado, es algo que no está en mis manos. Alrededor de ese deseo de tal magnitud hay otros deseos diminutos, que son tan simples como susceptibles de cumplirse.
Basta que deseemos algo y que no se cumpla para que sigamos deseándolo con más fuerza. Mi deseo es tal que sobrepasa las fronteras de mi piel, que a veces no puedo controlar mis sentidos...

Otra cosa diferente son los objetivos que nos proponemos. Los objetivos están en nuestras manos y el hecho de que se cumplan o no depende única y exclusivamente de nosotros.

Desear algo con todas mis fuerzas no significa que vaya a producirse. Así es la vida.

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