
Es un buen momento para ir a casa, aunque de verdad me gustaría pasear con él por ahí. Llegaría a casa feliz.
Podía haberme ido a casa hace unas horas, cuando he salido a saldar una deuda pendiente a eso de las siete (mi deuda era que el sábado compré un bolso, no tenía dinero suficiente aunque me lo llevé, y hoy he ido a pagarlo).
Entonces he visto el sol y sé lo que molesta cuando da de frente, así que he optado por volver y levantar trabajo de mañana.
Sí, es hora de marchar. Que me apetece leer. Con esto de que ahora a las nueve es de día me siento algo descolocada.
De todas formas, estoy contenta. La de esta tarde ha sido una tarde llena de energía nueva, a pesar de que a las cuatro me entraba el sopor, pero he cogido todo con tantas ganas... El motivo está claro, es como si a las cuatro me hubieran puesto pilas nuevas, aunque no sea exacto describirlo así. Es otro tipo de fuerza 'ajena' a mí.
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