"Cuando tú estás junto a mí, cantando en el desierto, el desierto tiene bastante de paraíso". (Omar Khayyam)
Christian vive en un pueblo cercano a Barcelona, Teià, con su padre. Es un adolescente solitario que se siente culpable por la muerte de su hermano gemelo Julián, poco tiempo atrás, en accidente de moto.
Desde entonces acostumbra a acercarse al cementerio de Teià, donde lee libros de temática gótica.
Una tarde de invierno escucha una voz femenina que procede del cementerio y que le impacta tanto que vuelve al día siguiente, encontrándose con un guante negro que se llevará consigo.
Poco tiempo después conoce a los pálidos: Alexia, Lorena y Robert, que le invitan a entrar en su círculo, llamado Retrum. Para ser uno de ellos, tiene que dormir en solitario una noche en un cementerio. A medida que comienza a vestir de negro y pintarse la cara de blanco, se da cuenta de que se está enamorando de Alexia. Por otro lado, la única chica del instituto que le habla, Alba, le tira los trastos.
Los cuatro pálidos deciden irse todo el mes de agosto por Europa, para visitar los cementerios más importantes. La última cita la tienen en Londres, donde acuden a Highgate. Allí se les echa la niebla y, poco después, Alexia aparece asesinada. Cuando se descubre su inocencia, Christian se distancia de Retrum, aunque sigue viendo a su amada Alexia en todos los sitios, y se lía con Alba. Lorena y Robert se lo echan en cara. Es entonces cuando Chris se da cuenta de que tiene que actuar, porque ha descubierto que Mirta, la hermana gemela de Alexia, está viva y clama venganza, pese a que Chris no comprende esto último porque las dos hermanas se odiaban a muerte. Pero a la que realmente descubre es a Alexia, que dio el cambiazo con su hermana en el cementerio londinense. Chris intenta que Alexia le perdone su traición por haberse olvidado de ella tan pronto, pero Alexia se aleja de él, no sin antes contarle la verdad sobre Alba.
Chris vuelve a su vida solitaria, alejándose de Alba y amando a Alexia más allá de la muerte, aunque ésta ha desaparecido, pero una noche de invierno, cuando está en su cama, descubre a Alexia sonriendo bajo su ventana; es cuando comprende que está perdonado y decide ir a su encuentro.
"El amor es como una rosa: salvaje y sensual, pero dispuesto a verter sangre en su defensa".
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