
La noche está cargada de un silencio inusual. En medio de ese silencio está él, como reclamo a la tranquilidad, como el único remanso de paz. Un ángel blanco en medio de la oscuridad.
Le echo tantísimo de menos...
Pero esta noche me iré a dormir e imaginaré su abrazo de aire, mientras mi corazón arde con llamaradas de fuego.
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