
Una idea nace como un ente invisible que comienza a materializarse mucho tiempo después hasta llegar al momento de madurez creadora. Hoy, de repente, he sentido que la inspiración me llamaba, pero es diferente de otras veces, ya que esa inspiración me viene desde alguien ajeno. Supongo que a veces buscamos conexiones en lo que nos rodea que ni siquiera tiene que ver con nosotros. Hoy he abierto una página en blanco y he empezado a escribir: "Le conocí... y le amé desde el primer momento". A posteriori, la primera persona será reemplazada por una tercera persona. Ya tengo las líneas generales en mi cabeza. Incluso el final se ha ido moldeando lentamente. Él me sirve de inspiración, pero tengo que cambiar absolutamente su perfil magnético para que nadie pueda reconocer a la persona en quien me inspiro...
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