domingo, noviembre 06, 2011

Libertad


Resultado de imagen de libertad libro
Se me ha hecho muy cuesta arriba este libro, quizás por el sentimiento americano que desprenden todas sus páginas. Estuve a punto de dejarlo cuando no había llegado ni a cien, pero hoy he llegado a la 667 con ganas de terminar.
Aunque es uno de los libros que aparece en todas las listas actuales de los más vendidos y de los más leídos, no he conseguido conectar con este libro. Sí me he empapado de la historia, pero no me ha llenado. Demasiado americano.

El tema de la libertad es recurrente en todas sus páginas y podría decirse que todo el libro es una gran parábola de la libertad. Te hace darte cuenta de lo limitada que está nuestra libertad en la actualidad: somos esclavos del trabajo, de la familia, de las tecnologías, de las relaciones, del barrio donde vivimos, de los medios de comunicación. Cuando una persona se sale de las pautas ‘normales’ en aras de su libertad individual ya se encuentra en el ojo del huracán, será la víctima de grandes habladurías de sus vecinos. Cuando una persona da un discurso y es libre para decir su propia opinión, la verdad en que él cree, aunque sepa que en menos de una hora tenga que firmar el finiquito, se convierte en una especie de ‘apestado’. Cuando una persona hace algo diferente en búsqueda de su libertad se convierte en un excéntrico. El libro nos hace pensar en la pregunta: ¿hasta qué punto somos libres en nuestras vidas?
Uno de los símbolos de la libertad, los pájaros, también es recurrente en las páginas del libro, ya que uno de sus protagonistas es un fanático protector de las aves autóctonas del Medio Oeste americano. Es curioso cuando este personaje de repente mira por la ventana y ve un pájaro, cómo piensa en que en ese momento le gustaría intercambiarse por el alma del pájaro.

Los Berglund son una familia del Medio Oeste americano. Patty es la perfecta madre y mejor esposa, la mujer envidiada en un barrio de la floreciente clase urbana. Su marido, Walter, es abogado ecologista y fiel defensor de la bicicleta. Tienen dos hijos: Joey y Jessica.
El libro ahonda en la vida íntima de la familia. Primero, a través de las páginas autobiográficas de Patty, alude a los recuerdos de cómo se crió ella, cómo llegó a la universidad y cómo conoció a Walter. Sin remordimientos, recuerda a su compañero de piso, Richard Katz, al que ella prefirió, pero terminó casándose con Walter. Cuando vuelven a reencontrarse con el célebre rockero Katz, Joey Berglund se ha trasladado a vivir a la casa de los vecinos, porque está saliendo con la hija de la vecina, Connie, una muchacha callada que no cuenta con la aprobación de Patty. Jessica se encuentra en la universidad. Patty se encuentra deprimida y decide marcharse largas temporadas a la casa del lago de sus suegros. Allí estará unos días con Richard, donde darán rienda suelta a la pasión que nunca antes se habían atrevido a llevar a la práctica, por amor a Walter.
Después de ese encuentro, deciden separarse, pero Patty vuelve a encontrarse deprimida. Se trasladan a Nueva York, donde la vida con su marido no la llena y donde suspira por Richard. Mientras, Walter se ha echado una secretaria india, Lalitha, que se ha enamorado de su jefe. Pero Walter tiene un alto sentido de la moral, por lo que en ningún momento permitirá que Lalitha convierta en realidad sus deseos de él.
Es entonces cuando deciden contratar a Richard Katz para un proyecto sobre la superpoblación en Estados Unidos, pues su imagen ayudará en la campaña. Pero cuando Katz se acomoda en la casa neoyorkina de los Berglund, tienen una conversación que termina en una ruptura. Sin embargo, Katz, antes de marchar, deja el manuscrito de Patty en la mesa de su mejor amigo para que éste lea los sentimientos de su esposa.
Walter Berglund siente el dolor, echa a Patty de casa y se acuesta con Lalitha a modo de venganza y despecho. Cuando Lalitha muere en un accidente de tráfico, Walter se retira a la casa del lago con sus aves, los mismos pájaros que le brindan un poco de paz.
Una de las líneas más férreas en torno a las cuales gira la novela es la gran amistad que une a Richard y a Walter. Una amistad que a veces es cruel, que se encuentra en eterna competencia. Richard y Walter son los eternos rivales y en el ‘ring’ sólo puede haber un vencedor. 

3 comentarios:

Carol dijo...

Pues no había oído hablar de este libro, pero vista tu reseña me parece que lo voy a dejar pasar. No soy muy entusiasta de las americanadas yo tampoco y me fío de tu criterio, que en esto somos bastante parecidas tú y yo.

¡Un abrazo, guapa!

Carol dijo...

Por cierto, me alegro de que lo hayas acabado por fin. Cuando estás con un libro que no te gusta mucho y lo acabas sientes una gran liberación, ¿verdad? Puede que el nombre de este libro haga alusión a ello si te das cuenta, jajaja.

K dijo...

Tampoco me van las americanadas. No suelo dejar libros a medias, pero con éste me planteé dejarlo. Al final seguí, pero un poco a disgusto.
En realidad sí fue una liberación terminarlo, porque quería acabarlo cuanto antes, y es que justo me llegó desde Casa del Libro El temor de un hombre sabio y no veía por empezarlo. Más de mil páginas, pero es magistral, como el primero. Éste sí que lo estoy disfrutando.

Besos