No crecí creyendo en Halloween, así que una fiesta importada de no sé qué país (de Estados Unidos, aunque el origen es celta, de los inmigrantes irlandeses que llegaron hace ya muchas décadas a Estados Unidos) no me llama mucho la atención. Para mí la noche de brujas es la noche de Walpurgis (madrugada del 30 de abril a 1º de mayo).
Halloween y todo lo que la rodea (cementerios, personajes vampíricos, brujas malvadas, calabazas iluminadas, películas de terror en la televisión, etc.) no me agrada. Aunque lo que en realidad no me agrada es el tema constante de la muerte y el más allá. Al final, Halloween no es más que otro día comercial, como San Valentín, el Día de la Madre y un largo etcétera.
La de hoy me parece una fiesta un tanto siniestra, quizás ése es el verdadero motivo por el que no me gusta.
La de hoy me parece una fiesta un tanto siniestra, quizás ése es el verdadero motivo por el que no me gusta.
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