lunes, noviembre 21, 2011

Se para el tiempo

En ese momento le he visto venir. Guapísimo. Me he obligado a anclar los pies en el suelo, ya que algo me impulsaba a ir a su encuentro, a preguntarle cómo le va todo, a mirar en esos ojos perfectos...
Le he visto caminar y he sentido que el corazón se me desbordaba, que intentaba escapar con él. Entonces he comprendido, una vez más, que a ese ángel de mirada perfecta sólo se le puede querer.
Y, de hecho, le quiero demasiado, tanto que no puedo siquiera describirlo mediante palabras.

Ahora me siento 'tocada', me encuentro doblemente feliz. Se ha parado el tiempo. Tal es la magia que siempre llega con él. Y estaba guapísimo. Una parte de mí se ha ido con él...

No hay comentarios: